La quinta edición de la Feria Internacional Del Aire, llevada a cabo entre el 14 y el 20 de marzo, marcó un paso gigantesco adelante, con más de 300 expositores, la mayoría internacionales. Se puede decir por tanto que fue la primera FIDA de alcance mundial, con expositores de todo el mundo, incluyendo por primera vez a China. También se notó una presencia más importante de los productores de materiales de defensa, con la participación de los tanques argentinos TAM y VCA, entre otros. Por otro lado, se dio inicio a conferencias y talleres de estudio sobre temas aeronáuticos.

Esta feria excepcional, debía también tener un elenco excepcional, y así fue. Por primera vez, participaron un par de cazas norteamericanos F-16 que venían desde Panamá, acompañados por un avión tanquero KC10 en camino a Montevideo, donde tomarían parte en el 50 aniversario de la Fuerza Aérea Uruguaya. El público quedaría un poco frustrado, ya que los aviones se quedaron en el aeropuerto de Pudahuel por razones de seguridad, y se fueron de Chile antes de los días públicos. La industria nacional ENAER, con su producto estrella “Pillán”, presentó, además del siempre sorprendente T-35TX “Aucán”, una versión monoplaza del mismo que correspondía a un T-35S, originalmente destinada a ser probada por la escuadrilla “Halcones”, y por lo tanto pintado con los mismos colores, así como lo era un Piper PA-28 “Dakota”, que servía de avión de enlace al grupo. Es esta oportunidad anunció la próxima construcción de un avión ligero hecho con materiales compuestos.

Como siempre, la FACh se distinguió por la calidad de sus presentaciones aéreas a cargo de los Hawker “Hunter”, Cessna A-37B (con unas pasadas a ras de suelo muy impresionantes) y Mirage M50, mientras que los “Halcones” hicieron la demostración de su profesionalismo y sangre fría cuando el líder de la escuadrilla, Juan Carlos Saez, perdió su hélice en plena evolución, pero consiguió hacer un aterrizaje de emergencia sin dificultades. La FACH por su parte presentó su primer helicóptero Bo.105 (n°61) bajo colores muy vistosos. La Armada de Chile estuvo presente con sus Embraer EMB-110 y 111, y con el Pilatus PC-7, mientras que Carabineros se despedía en esta oportunidad de sus viejos helicopteros Hughes 500 de entrenamiento, a la espera de un material más moderno, tal vez el MD530, presentado por McDonnell Douglas en su versión “Nightfox”.

Los aficionados de aviones escasamente exhibidos pudieron apreciar las líneas y la presencia de un Cessna “Citation II” del Ejército de Chile, del Rockwell “Sabreliner” del empresario chileno Cardoen, y el moderno Falcon 20 de la Fuerza Aérea Peruana. Por otra parte, la exhibición de material de defensa incluyó el primer Mowag 8×8 construido en Chile, y el obus autopropulsado sudafricano de 155mm G-6.

A parte de la muy notable participación de los F-16 de la USAF, la presencia extranjera se reafirmó también considerablemente en 1988, con los IA-58 “Pucara” e IA-63 “Pampa” argentinos, el EMB-120 “Brasilia” brasileño y el moderno bimotor de transporte DHC-8 canadiense, así como el nuevo bimotor de transporte español CN-235. Por supuesto, la escuadrilla acrobática brasileña no podía estar ausente, cerrando la fiesta con su performance excepcional, volando por invitación con el propio Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, general Fernando Matthei, lo que hizo pensar en una posible compra de los aviones brasileños por parte de la FACh.

La base aérea El Bosque se hace cada vez mas pequeña, la pista se hace corta y ya estamos pensando en ampliarnos… (Rafael Shinya).

Fuente: FIDAE SKIES (CIELOS DE FIDAE 2004).