El primer usuario del F-16 en América latina fue Venezuela, 24 aviones General Dynamics F-16 Fighting Falcon (Block 15) entre 1982 y 1985 bajo el gobierno de Luis Herrera Campíns, con un poder disuasivo letal, en tiempos de una gran economía, estos además contaban con apoyo estratégico KC-707 y pioneros del sistema Boom en latinoamérica.
El siguiente usuario es Chile, con un contrato por 10 unidades nuevas solicitadas a Lockheed Martin en Estados Unidos en la versión más reciente en ese entonces, año 2006, estos con el último modelo al momento de la compra, las versiones C y D Block 50/52.
Inmediatamente a la compra de los aviones nuevos, también se hace un pedido a Holanda por 36 unidades de F-16A/B Block 15 MLU (Mid-Life Update). Estos fueron modernizados a Block 20, con una extensión de vida gracias a mejoras en su estructura, aviónica y sistema de armas, que además los dejó en estándar Tape 4.4.
El escenario era mantener a raya un posible conflicto con los vecinos, algo que se ha alejado con el tiempo por las múltiples colaboraciones y mejoras en relaciones de sus fuerzas armadas.
Pero en el último tiempo, el escenario ha cambiado bastante, debido a la compra del Gobierno argentino liderado por Javier Milei. Un contrato por 24 F-16 Block 20 MLU actualizados a Tape 6.5, compra realizada al Gobierno de Dinamarca.
¿Llegó el momento de estar a la par o superior a Argentina?
Bueno, por un tema presupuestario, debemos ver la forma más económica para mejorar los sistemas de armas F-16 de la Fuerza Aérea de Chile, en este caso los MLU al ser mayoría en número, por lo que se realiza un nuevo programa de actualización a Tape 6.6. Con esto, se extiende la vida útil a unos 15 años más aproximadamente, tiempo clave para pensar en un futuro cercano.
Considerar que los F-16 Block 50/52 son totalmente diferentes a un Block 20 MLU. En planta motriz, sistemas, aviónica, tecnología, etc. En simples palabras, pasamos de instrumentos análogos cómo relojes a sistemas avanzados computacionales con pantallas multifunción digital.
¿Qué es un Tape en los F-16?
Las actualizaciones “Tape” en los cazas F-16 son paquetes de software y hardware que definen las capacidades operativas y tecnológicas del avión, principalmente en las variantes MLU (Mid-Life Update).
A diferencia de los “Blocks” (que suelen referirse a la fabricación física original), los Tapes permiten que aviones antiguos reciban tecnologías modernas sin cambiar su estructura básica.
Cada nuevo Tape (M2, M4, M6.5, M6.6, etc.) introduce mejoras críticas como:
- Armamento: Integración de misiles más avanzados como el AIM-120D (aire-aire de largo alcance) o bombas guiadas por GPS (JDAM/JASSM).
- Aviónica y Sensores: Mejoras en la precisión del radar y compatibilidad con radares de última generación tipo AESA (como el AN/APG-83).
- Comunicaciones: Actualización del sistema Link 16 para compartir datos tácticos en tiempo real con otros aviones y bases en tierra.
- Guerra Electrónica: Nuevos sistemas de defensa para identificar y evadir amenazas enemigas.
¿Por qué los F-16 Block 50 no requieren estás mejoras?
Cómo lo dijimos antes, los Tapes son actualizaciones para aeronaves antiguas, aunque el Block 50/52 tiene 20 años recién cumplidos, data que no afecta si tiene un buen mantenimiento. Considerando que Chile es uno de los cinco usuarios a nivel mundial con planta de mantenimiento local certificada por Lockheed Martin.
Para contextualizar al Block 50 debemos entender lo siguiente:
El F-16 Fighting Falcon es una plataforma polivalente y multirol, esto quiere decir que está disponible para diferentes misiones cómo Caza, Bombardero, reconocimiento y patrullaje, con velocidades que superan dos veces la velocidad del sonido y una velocidad mínima para interceptar aeronaves pequeñas (narcotráfico).
Queremos destacar, que Argentina ha sido invitada a varios ejercicios multinacionales en Chile (Salitre por ejemplo), en la que ha participado cómo observador y activamente con aeronaves A-4AR Skyhawk, a su vez intercambio de experiencias con los pilotos chilenos sobre el material aéreo en cuestión.
Siguiendo con Argentina, en la última APEC realizada en ese país, no contaron con garantías para cuidar el espacio aéreo, en dónde la USAF desplegó una avanzada aérea para patrullar los cielos trasandinos. Bajo está premisa, el país debía contar con este tipo de aeronaves para cuidar los espacios aéreos y tener una pronta respuesta en su territorio. El F-16 cumple con creces en esa misión, es aquí porque adquirir este tipo de aeronave y no pensando en un conflicto entre vecinos.
¿Y si entra un nuevo usuario con aviones nuevos?
Hoy tenemos a otro país vecino con un programa de actualización, este es Perú, quienes dicen haber escogido al F-16 Fighting Falcon cómo su nuevo material aéreo, está vez cómo usuarios del Block 70/72. Aquí es donde una vez adquiridos serían el usuario con el avión más avanzado de América latina.
¿Qué pasaría hipotéticamente con los Block 50 chilenos?
Retomando lo anterior hay detalles a considerar:
El avión F-16 Block 20 es inferior al Block 50 estructuralmente, por lo que cambios en su infraestructura no se pueden hacer.
El avión Block 50/52 es idéntico al Block 70/72, estructuralmente hablando, lo que permite hacer una actualización mayor dejándolo en la versión Block 70/72. Aquí es donde entra un actor muy importante con el que nunca debemos cortar lazos, hablamos de Israel.
El F-16 se transformó en plataforma de combate polivalente y actualizable gracias a la ingeniería, investigación y desarrollo de los israelitas, quienes ya nos han demostrado que hacen maravillas con la tecnología militar, recordemos que actualizaron nuestros Mirages M-50 a Pantera, Los F-5 Tiger II a Tiger III Plus y nos adaptaron el Boeing/IAI EC-707 Cóndor.
Israel ha realizado actualizaciones que hoy día Lockheed Martin las integró de manera nativa en el Block 70 que sale de su fábrica, pero que pueden ser implementadas en el Block 50.
Ahora bien, el tiempo de producción y entrega para Perú una vez que haga la compra, será mínimo 5 años, entre producción, entrenamiento y adaptar las bases para su operación, algo que dará tiempo para pensar en un nuevo material o actualizar y adquirir más unidades de esta tecnología.
¿Y si damos el salto de aviones 4.5 a 5 GEN?
Aquí viene una duda entre lo que está haciendo Estados Unidos en la región o si es coincidencia pero al año siguiente de la adquisición de los F-16 Block 50 (aún no existía el Block 70), se autoriza la venta a Chile como el usuario exclusivo del F35A Lightning II, algo que si no se piensa en la región, se pierde el equilibrio inmediatamente al lograr la supremacía aérea.
Pero también pensando en el entrenamiento e infraestructura que además el costo es mucho mayor.
Pero que hoy a casi 20 años está tomando fuerza para mantener la soberanía a raya.
Las decisiones que debemos tomar ante un futuro escenario donde Argentina y Perú cuenten con la plataforma.
Lo primero a considerar es que ambos países sufrieron un deterioro financiero en sus fuerzas armadas y que hoy no debemos ser indiferentes y es necesario que para cuidar sus soberanías deben contar con material aéreo muy bien pensado y multipropósito, la verdad es que no estamos en tiempos de guerra y las aeronaves deben también ser implementadas en tiempos de paz, ha aumentado el narcotráfico aéreo, tiene incursiones de países vecinos dentro de su espacio aéreo y deben contar con respuesta inmediata. El F-16 es la respuesta que además ayudará a sus pilotos a entender el funcionamiento de aviones de este tipo ante un hipotético avance tecnológico a la 5ta Gen o recientemente 6ta Gen.
Hoy todos colaboramos en estas decisiones, hablamos de la experiencia de Chile, orientando a Argentina a su adquisición, además de tener cerca un centro de mantenimiento que, claro, no lo usarán por un tema estratégico y de secreto militar para su nacion.
Ya leeremos en redes sociales, quienes inventarán historias que nos estamos armando ante un conflicto, pero sin mirar que todos debemos cuidar nuestros intereses como naciones sin desmedro de los otros.
Queremos terminar la nota con una reflexión:
“Recordemos la decadencia de nuestros vecinos en sus fuerzas, si fuéramos un país traicionero cómo nos llaman, hubiéramos ampliado nuestro territorio por la fuerza ante ellos, pero siempre se pensó en integrarnos y responder en conjunto ante algo más grande, las catástrofes naturales. Somos los primeros en dar la mano”.
Nota: Rafael Shinya O. | Director FGMEDIA.cl









